jueves, 26 de noviembre de 2009

William Shakespeare

SONETO CXVI



Dejadme que en la unión de dos almas sinceras
no admita impedimentos. No es Amor el amor
que cambia de inmediato si se topa con cambios
o que si ve mudanza se adapta y también muda;

¡oh, no! es un faro firme, fijo en la eternidad,
que observa las tempestades sin estremecerse nunca;
es la estrella que guía a los barcos sin rumbo,
cuyos destinos se ignoran aun estando frente a frente.

No es amor el bufón del tiempo: aunque la corva guadaña
siegue los labios y mejillas de rosa,
lo breve de las horas y semanas no altera al amor,
sino que lo afirma hasta el fin de los días.

Si todo esto fuese erróneo y se probara en mí,
yo nunca escribí nada, ni nadie nunca amó.

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